José Carlos Hernández Rocha
De esta manera se dan por concluidas las celebraciones del 25 aniversario de la Ibero Puebla.
Aquí publico entre otras cosas las notas que realizo para el periódico universitario CONTRATIEMPO de la Ibero Puebla, o para televisión en Meganoticias de Tuxtla Gutiérrez. Si hay tiempo también escribo algunas cosas sin mucho sentido...
Contratiempo
José Carlos Hernández Rocha
Después de una muy postergada celebración, debido a la suspensión de clases en abril ante el brote de la Influenza A H1N1, finalmente el Padre Luis González-Cosío Elcoro S.J. Celebró acompañado de sus más cercanos amigos y colaboradores sus primeros 50 años siendo parte activa de la Compañía de Jesús.El Padre Luis nació en la Ciudad de México el 21 de junio de 1941 en un hospital que se encontraba a un costado del Ángel de la Independencia, dónde el día de hoy se erige la torre HSBC. Por ello el Padre se dice: “más mexicano no puedo ser, al pie del Ángel de la Independencia”. Al concluir su bachillerato, pensaba ingresar a la Escuela Libre de Derecho, ya que la tradición familiar así lo dictaba, pero ingresó al noviciado en el Molino de San Cayetano, muy cerca de Toluca. Ahí ingresó a la marca jesuita, como él lo definió, y de ese primer acercamiento a la Compañía de Jesús es que celebra 50 años. En el noviciado el Padre Luis aprendió a meditar, conoció los reglamentos jesuitas, e inició con largas jornadas de rezos así como de exámenes de conciencia. Después de esos dos años tienen que superar siete pruebas muy difíciles como por ejemplo vivir un tiempo de limosna, o cuidar enfermos y si lo logran pueden hacer su promesa de pobreza, castidad y obediencia.
Después el Padre Luis se traslado a Puente Grande, Jalisco. Muy cerca del río de Santiago, ahí tomó diversas clases de humanidades clásicas cómo: Latín, Oratoria, Griego bíblico, Inglés y Francés, entre otras, eso duró otros dos años de su vida. Después de regreso a la Ciudad de México hizo el Bachillerato en Ciencias Exactas, en el que aprendió Física, Química, Matemáticas y Biología. Más tarde se inscribió a la Licenciatura en Filosofía, ahí durante cuatro años amplió sus conocimientos filosóficos.
Tras tantos años de estudio, lo trasladaron a un Colegio en León, Guanajuato, en el que fue prefecto de Secundaria. Más tarde el Padre Luis, volvió a la Ciudad de México en donde estudió Teología, y al concluir estos estudios en 1971 se ordenó Sacerdote. Inmediatamente después fue enviado a Colombia, donde realizó su tercera aprobación, como otro noviciado. Habiendo superado esa prueba regresó a nuestro país, específicamente a la comunidad de Bachajón en Chiapas. Dónde se tenía una propuesta de escuela bilingüe tzeltal/español, así como la Universidad Indígena Fray Bartolomé de las Casas. Después de estar un año en los altos de Chiapas el Padre fue trasladado a Chihuahua, en donde estuvo nueve años, ahí colaboró con el cierre de un Colegio tradicional y en la apertura de una Casa de la Cultura Popular en un barrio obrero. Al finalizar su misión en Chihuahua decidió tomar un año sabático en Bélgica, donde tuvo la oportunidad de convivir y aprender diferentes cuestiones de la cultura Europea.
Después de lo anterior el Padre Luis regresó a México en 1983, y fue enviado al Instituto Tecnológico de Estudios de Occidente (ITESO) en el que permaneció casi diez años, ahí ejerció diferentes puestos y durante el periodo de 1988 a 1991 fue Rector de la institución jesuita en Guadalajara, Jalisco. Para 1991 y después de su trabajo en el ITESO, el Padre Luis decidió tomar otro año sabático, en el que estuvo en la Universidad de San Francisco, California. Ahí convivió con una comunidad de alrededor de ochenta Sacerdotes Jesuitas, con los que forjó una gran amistad que hasta hoy sigue cultivando.
CN7 José Carlos Hernández Rocha
Miguel Hidalgo y Costilla fue inmortalizado en el grito de dolores. Pero que tras una serie de derrotas fue capturado el 21 de marzo y llevado prisionero a la ciudad de chihuahua, donde fue juzgado y fusilado un día como hoy (30 de julio) pero de 1811.
Precisamente en el aniversario luctuoso de don Miguel Hidalgo y Costilla, el Gobierno de Chiapas le rindió un homenaje montando una guardía de honor en el monumento a este héroe de la patria ubicado en la plaza cívica del parque central.
Después de que decenas de capitalinos se reunieran para rendir este homenaje luctuoso, el auditor superior del estado Humberto Blanco Pedrero en representación del Gobernador del Estado Juan Sabines Guerrero, dirigió unas palabras recordando a este personaje de la historia. Finalmente el valor de este héroe mexicano es de reconocer, por su gran labor por una nación libre y soberana de la que hoy todos gozamos.

José Carlos Hernández Rocha
En el marco de las celebraciones de los 25 años de la Universidad Iberoamericana Puebla, el área de Difusión Universitaria, engalanó sus eventos realizando el magno concierto de la Orquesta Sinfónica Nacional.
La sociedad poblana y sobre todo una buena parte de la comunidad universitaria de la Ibero, se dio cita el pasado Domingo 21 de septiembre al medio día en las instalaciones del Auditorio Siglo XXI, el cual vistió de gala su escenario para tal evento.
Pasadas las doce del día y tras haber abarrotado las butacas del lugar, las luces del auditorio se apagaron e hizo su aparición en el escenario el Director de Orquesta (huésped): el músico José Luis Castillo. Inmediatamente después y a las órdenes de Castillo, los músicos comenzaron a tocar sus instrumentos. La pieza con la que se abrió el concierto fue la Sinfonietta de José Pablo Moncayo. Después se dio paso a la composición de Manuel M. Ponce, titulada concierto para violín y orquesta, para esta pieza hizo aparición la violinista Erika Dobosiewicz, que realizó un maravilloso trabajo deleitando al público con su don para el violín. Concluyendo esta composición se concretó un intermedio.
Al término del descanso, la orquesta rindió homenaje al compositor Silvestre Revueltas, con dos piezas de su autoría: Redes y La Noche de los Mayas.
Esperado por la mayoría, por fin llegó el Huapango de Moncayo, y cuando lo hizo se dejó sentir por todos los rincones del auditorio un ambiente tan mexicano que la piel por momentos se erizaba. Con el majestuoso final de la composición de José Pablo Moncayo, las butacas del Siglo XXI fueron desocupadas, ya que la mayoría de los asistentes ovacionaban de pie a la orquesta.
Pero al concierto todavía le quedaban minutos de vida, pues aunque en el programa el concierto había terminado, Castillo ante tal ovación, decidió volver al escenario y dedicar al entregado público poblano una pieza más: Sones de Mariachi. Y si el Huapango ya había hecho que la gente se emocionara, esta última pieza llego hasta el fondo del corazón de todos los asistentes.
Y con un fuerte y claro “VIVA MÉXICO” por parte de uno de los violinistas de la orquesta, se dio por concluida la presentación de la Orquesta Sinfónica Nacional en el Auditorio Siglo XXI, dentro de las celebraciones de los 25 años de la Ibero Puebla.